Te miro, absorta ante tu presencia,
tu virilidad emergente,
tu porte recio, varonil...
¡Mi amada existencia!
Tan perfecto y ansiado,
anhelado,
que cuesta pensar que no es ilusión tu pura esencia.
Quisiera anclarte aquí: perenne, a mi lado,
bello...deseado...
alejados de la apariencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario