10 de febrero de 2010

Un solaz abismal

Suaves sábanas de seda
se cernían sobre el lecho,
sobre nosotros, posesos
de satisfacción plena;
del sugerente solaz
que entre suspiros me otorgas.


Seducida, en suspense,
me arrastro hacia el abismo...
Perdiendo sin preaviso
mi calidad de consciente.


Y con tus formas sinuosas
de seducción fatal
y con tu sabroso cuerpo,
me enseñabas sin saber
a soportar el placer
de morir entre tus besos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario